31 de julio de 2026
DECLARACIÓN PÚBLICA | ÚLTIMA ESPERANZA DECIDIÓ ALZAR LA VOZ
La preocupación de todos los sectores productivos se está transformado en uno de los movimientos gremiales más importantes en la Provincia de Última Esperanza.

Veintiuna organizaciones productivas de la Provincia de Última Esperanza solicitan la implementación inmediata de un equipo permanente de bacheo y conservación de la pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo, junto con la reprogramación de las obras para un período que no afecte la alta temporada productiva. Reiteran que respaldan plenamente la seguridad operacional y la conservación de la infraestructura, pero exigen mayor transparencia en la toma de decisiones. A la fecha, señalan que no se ha dado a conocer un estudio que evalúe el impacto económico y social que esta decisión podría generar para Puerto Natales y la Región de Magallanes. Asimismo, anunciaron que agotarán todas las instancias necesarias para defender la conectividad aérea, el empleo y el desarrollo de la Provincia de Última Esperanza.
La preocupación de todos los sectores productivos se está transformado en uno de los movimientos gremiales más importantes en la Provincia de Última Esperanza.
Actualmente, el Bloque Productivo de Última Esperanza reúne a 21 organizaciones gremiales y productivas que representan a empresas y emprendedores de los sectores turismo, comercio, transporte, agricultura, pesca, acuicultura, logística, camioneros, taxistas y otros rubros que constituyen la base de la economía provincial. Estas organizaciones representan a miles de trabajadores y familias que dependen directa e indirectamente de la conectividad aérea para desarrollar sus actividades productivas.
El mensaje es categórico: "No nos vamos a quedar en silencio, mientras vemos como Puerto Natales pierde vitalidad".
El Bloque Productivo recalcó que la actividad turística de Última Esperanza tiene una marcada estacionalidad. En la práctica, los emprendimientos generan la mayor parte de sus ingresos durante un período de apenas seis o siete meses, mientras deben afrontar costos de operación, remuneraciones, servicios e inversiones durante los doce meses del año. Reducir aún más ese período de actividad, afectando los meses de mayor demanda, significa poner en serio riesgo la viabilidad de muchas empresas locales. En términos simples, obligar a cubrir un año completo de costos con solo tres meses de ingresos es, literalmente, ponerle la soga al cuello a cientos de emprendedores y trabajadores de la provincia.
La discusión nunca ha sido la conservación de la pista: El Bloque Productivo reitera que existe pleno consenso respecto de la necesidad de conservar la pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo.
La seguridad operacional no está en discusión: Por el contrario, las organizaciones consideran indispensable mantener la infraestructura en óptimas condiciones para resguardar la seguridad de las operaciones aéreas.
Lo que hoy cuestionan es la decisión de programar las obras entre enero y marzo de 2027, precisamente durante el período de mayor actividad productiva del año. Por ello, proponen una solución concreta: mantener desde ahora un equipo permanente de bacheo y conservación preventiva que permita garantizar la seguridad operacional mientras las obras son reprogramadas para una época del año que genere un menor impacto sobre la economía regional.
Una decisión que podría costar más que la propia inversión: Las organizaciones plantean una interrogante que consideran inevitable: ¿Se evaluó el costo económico que esta decisión tendrá para la Provincia de Última Esperanza y la Región de Magallanes? A juicio del Bloque Productivo, el análisis de una obra pública no puede limitarse únicamente a su costo de ejecución. Las organizaciones sostienen que una decisión de esta magnitud requiere evaluar integralmente sus consecuencias económicas, sociales y territoriales.
En ese contexto, Pablo Ampuero, uno de los voceros del Bloque Productivo de Última Esperanza, señaló que el debate no debe centrarse en la necesidad de ejecutar las obras, sino en la forma y el momento en que se realizarán. "La verdadera pregunta es si resulta razonable intervenir la principal puerta de entrada de Puerto Natales durante los meses de mayor actividad económica, o si existen alternativas técnicas que permitan ejecutar la obra con un menor impacto sobre la conectividad, el empleo y el desarrollo del territorio, evitando un retroceso que podría tomar años recuperar", afirmó.
El daño comienza mucho antes del cierre de la pista: la incertidumbre respecto de la conectividad comienza a producir efectos inmediatos sobre la comercialización del destino, incluso antes del inicio de las obras.
Quince años de trabajo no pueden ponerse en riesgo: Puerto Natales ha construido su conectividad aérea gracias a más de quince años de trabajo conjunto entre el sector público y privado. La apertura de nuevas rutas, el crecimiento sostenido de pasajeros, la llegada de nuevas aerolíneas, la promoción internacional y la realización de eventos de clase mundial han permitido posicionar a la Patagonia chilena entre los principales destinos de naturaleza del planeta. Las organizaciones consideran que ese avance no puede verse comprometido por una programación que, a su juicio, puede revisarse sin poner en riesgo la seguridad operacional.
Una preocupación que ya alcanza a la industria aeronáutica: Durante los últimos días, representantes del Bloque Productivo han conocido antecedentes entregados por actores vinculados a la industria aérea que reflejan una creciente preocupación por las consecuencias que podría generar una reducción significativa de la operación en Puerto Natales.
Entre los efectos mencionados se encuentran eventuales cancelaciones de viajes, dificultades para reubicar pasajeros en otros aeropuertos, limitaciones logísticas para el transporte terrestre, problemas para mantener la carga aérea y riesgos para el abastecimiento de la provincia.
A la inquietante escena se suma los antecedentes de la industria turística y aeronáutica, ya que se aprecia un impacto inmediato sobre las reservas.
De acuerdo con estimaciones preliminares del sector, cerca del 60% de los pasajeros que ya tienen reservas para viajar directamente a Puerto Natales durante la temporada afectada deberían modificar sus itinerarios y trasladarse a otros aeropuertos, principalmente a Punta Arenas o El Calafate. De ese grupo, se estima que un 40% podría optar por cancelar definitivamente su viaje, en lugar de asumir los mayores tiempos, costos e incertidumbre que implica reorganizar toda su experiencia de viaje.
La preocupación también alcanza al porcentaje de la temporada que aún no se ha comercializado, es decir el 40% que aún falta por vender. Tradicionalmente, una parte significativa de las reservas para enero, febrero y marzo comienza a concretarse durante este período. Sin embargo, operadores turísticos han manifestado que, desde que trascendió la eventual programación de las obras, las nuevas reservas hacia Puerto Natales han disminuido considerablemente, debido a la incertidumbre respecto de la continuidad de la conectividad aérea.
A esta situación se suma otro factor: durante el verano aumenta significativamente la demanda de vuelos nacionales y la disponibilidad de aeronaves es más limitada. Además, las recientes contingencias climáticas registradas en distintas regiones del país han afectado la operación de diversos aeropuertos, incrementando la presión sobre el sistema aeroportuario nacional.
Para el Bloque Productivo, todos estos antecedentes refuerzan una misma conclusión: los costos económicos, comerciales y sociales que podría generar la programación de las obras durante la temporada alta podrían ser muy superiores a los beneficios de ejecutarlas en ese período, por lo que insisten en la necesidad de evaluar alternativas que permitan compatibilizar la conservación de la infraestructura con la continuidad de la conectividad y el desarrollo del territorio.
Transparencia para generar confianza: El Bloque Productivo sostiene que la discusión también debe incorporar un principio básico de transparencia. A la fecha, afirman que el territorio aún no conoce el informe técnico que fundamenta la programación de las obras, tampoco se han presentado públicamente los antecedentes técnicos del proyecto ni un estudio que permita dimensionar el impacto económico y social que esta decisión tendría sobre Puerto Natales y la Región de Magallanes. Las organizaciones estiman que decisiones de esta relevancia deben adoptarse sobre la base de información técnica conocida, participación de los actores involucrados y una evaluación integral de sus consecuencias.
Adriana Aguilar Lagos, vocera del Bloque Productivo de Última Esperanza señala que: "No estamos sólo defendiendo una temporada turística; estamos defendiendo el futuro de un territorio”.
Para el Bloque Productivo de Última Esperanza, esta discusión dejó hace tiempo de ser exclusivamente aeroportuaria. Lo que hoy está en juego es la competitividad del territorio, la estabilidad de miles de empleos, la confianza de los mercados internacionales, la continuidad de la conectividad aérea y el desarrollo económico de una provincia extrema que ha construido su crecimiento con esfuerzo durante décadas.
Por ello, las organizaciones anunciaron que continuarán reuniéndose con autoridades nacionales, parlamentarios, organismos técnicos, gremios aeronáuticos, aerolíneas y medios de comunicación, con el propósito de que esta situación sea evaluada con una mirada de Estado.
Bloque Productivo de la Provincia de Última Esperanza: 1. Cámara de Turismo de Última Esperanza (CATUE), 2. Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile, 3. Agrupación de Camioneros de Puerto Natales, 4. Cooperativa Agrícola Campos de Hielo, 5. Asociación de Hostales, Residenciales y Servicios Turísticos de Puerto Natales, 6. Cámara de Turismo de Magallanes y de la Antártica Chilena (Austro Chile A.G.), 7. Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine (HYST), 8. Asociación de Prestadores de Servicios para la Industria, Acuicultura y Pesca de Natales (APSIA A.G.), 9. Asociación Gremial Pueblo Artesanal Etherh Aike, 10. Asociación de Artesanos Entre Maderas y Lanas, 11. Asociación Gremial de Guías Turísticos Locales de Puerto Natales (AGGNat), 12. Asociación Gremial de Armadores de Transporte Marítimo, Fluvial, Lacustre y Turístico Sur Austral de Chile (ARMASUR A.G.), 13. Asociación de Salmonicultores de la Región de Magallanes, 14. Asociación Gremial de Porteadores de Magallanes, 15. Asociación de Mujeres Patagonas, 16. Cámara de Operadores Turísticos y Agencias Locales (COTA A.G.), 17. Agrupación de Guías de Pesca de Torres del Paine, 18. Asociación Gremial La Hermandad, 19. Agrupación de Artesanos del Paseo de las Artes, 20. Asociación Barrio Comercial Natalis, 21. Asociación Gremial Hostels y Afines Natales (AGHYAN).














































































































































































