27 de septiembre de 2026
COLUMNA DE OPINIÓN | SEGURIDAD PENITENCIARIA: HAY COSAS QUE TIENEN QUE CAMBIAR
Por: Ángel Roa, seremi de Gobierno de Magallanes

Hay cosas que tienen que cambiar. Y en materia de seguridad, la orden de trasladar a un imputado de alta peligrosidad a la cárcel de Punta Arenas, decisión que en Magallanes ha generado un rechazo transversal, lo deja en evidencia.
Un tribunal ordenó trasladar a Punta Arenas a un imputado vinculado a sicariatos en el Gran Concepción, que enfrenta cargos por homicidio calificado, secuestro, sustracción de menores y asociación ilícita, entre otros. Al dictarse la resolución, se encontraba en régimen de máxima seguridad en Rancagua. El traslado lo pidió su defensa, pese a que Gendarmería informó que el penal de Punta Arenas no cuenta con dependencias de máxima seguridad y apeló, sin resultado.
Quiero ser claro: como Gobierno no compartimos esta decisión, pero debemos cumplirla, porque el Poder Judicial es independiente y así debe ser. En nuestro Estado, el Congreso hace las leyes, los tribunales las aplican y el Gobierno administra el sistema penitenciario a través de Gendarmería. Cada poder tiene su función, y el respeto entre ellos es la base de nuestro Estado de Derecho.
Cumplir una resolución judicial, sin embargo, no nos impide expresar una preocupación fundada. Gendarmería, que desde este año forma parte de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, conoce las condiciones de cada recinto, su personal y los riesgos de recibir a un imputado de este perfil. Sus informes técnicos deben tener el peso que corresponde.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, advirtió que cuando una resolución judicial no considera esos informes, se debilita el orden y la segmentación que necesitamos en las cárceles. Comparto esa preocupación.
En Magallanes, además, la distancia pesa. Si ocurre una emergencia en un penal sin máxima seguridad, el apoyo desde otras regiones tarda en llegar, y son nuestros gendarmes quienes deben responder con lo que tienen. Esa realidad también debe ser considerada.
Por eso la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo pone el foco también en las cárceles. Busca separar a integrantes de organizaciones criminales mediante regímenes más estrictos, limitar sus comunicaciones y visitas, y fortalecer las herramientas de Gendarmería para mantener el orden en cada recinto.
La agenda no cambia la resolución que hoy debemos cumplir, pero sí puede ayudar a evitar que situaciones como esta se repitan. Para avanzar en el Congreso necesita el apoyo de todos los sectores: la seguridad de los gendarmes y de las comunidades no debiera tener color político.
Desde Magallanes vamos a seguir planteando que se escuche a Gendarmería y que se considere nuestra realidad regional antes de decidir. Creo que eso no debilita el Estado de Derecho. Al contrario, fortalece a cada institución en lo que le corresponde y nos deja mejor preparados para enfrentar al crimen organizado.
Un 52% considera que la incorporación de Chile a la iniciativa implica una subordinación a Estados Unidos, mientras el respaldo al Presidente promedia 35% durante el mes, cuatro puntos menos que en agosto.
Un 52% considera que la incorporación de Chile a la iniciativa implica una subordinación a Estados Unidos, mientras el respaldo al Presidente promedia 35% durante el mes, cuatro puntos menos que en agosto.

































































































































































