16 de octubre de 2026
OBSERVATORIO DE LA DEMOCRACIA DETECTA DISTANCIA ENTRE EL DISCURSO DEL GOBIERNO Y LA CONVERSACIÓN CIUDADANA
Buenos días región

La desconexión entre las prioridades comunicacionales del Gobierno y las preocupaciones expresadas por la ciudadanía en redes sociales, junto con los riesgos de la desinformación y la creciente influencia de las plataformas digitales en la política, fueron algunos de los temas abordados esta mañana por Tomás Lawrence, director ejecutivo de Interpreta, durante una entrevista telemática en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones.
Interpreta es una organización chilena que desde 2016 analiza datos públicos disponibles en espacios digitales para identificar los temas que concentran la atención de las personas, las narrativas que se instalan en la discusión pública y las emociones asociadas a ellas. Entre sus líneas de trabajo se encuentran la democracia, la desinformación, la xenofobia, la violencia política de género y el comportamiento de las conversaciones en períodos electorales.
En este contexto, Lawrence explicó el funcionamiento del Observatorio de la Democracia, un informe de publicación quincenal que contrasta las comunicaciones oficiales del Gobierno con las conversaciones que la ciudadanía desarrolla espontáneamente en las plataformas digitales.
Observatorio de la Democracia detecta distancia entre el Gobierno y la ciudadanía
Uno de los principales puntos planteados por Lawrence fue que la desconexión entre los mensajes gubernamentales y las preocupaciones de las personas no sería un fenómeno reciente, sino una tendencia que la organización ha identificado desde las primeras ediciones de su observatorio.
El análisis considera publicaciones de las cuentas institucionales del Gobierno, los ministerios y sus autoridades, comparándolas con los temas que concentran la conversación pública en internet.
“Esto no es algo que se esté dando en el último tiempo, sino que lo hemos podido evidenciar desde nuestra primera edición, que existe una desconexión de parte del Gobierno entre lo que la ciudadanía está hablando y lo que el Gobierno está emitiendo”, explicó.
Como ejemplo, el director ejecutivo señaló que mientras las autoridades pueden presentar determinados beneficios o iniciativas como logros de su administración, parte de la ciudadanía cuestiona esa interpretación o plantea otras preocupaciones que considera prioritarias.
Entre los temas mencionados durante la entrevista se encuentran la Pensión Garantizada Universal (PGU), las preocupaciones sobre soberanía asociadas a iniciativas internacionales, el aumento del costo de la vida, el desempleo y los cambios presupuestarios que pueden afectar a los beneficios sociales.
Lawrence explicó que el observatorio organiza su análisis en distintas categorías temáticas para identificar cuáles reciben atención institucional y cuáles permanecen al margen de las comunicaciones oficiales.
En ese último grupo se encuentran las denominadas narrativas huérfanas, es decir, asuntos que concentran conversación ciudadana, pero que no reciben una respuesta equivalente dentro del discurso gubernamental analizado.
“Y en esta última edición, las narrativas huérfanas crecieron con respecto a la educación, quedaron con respecto a vejez, a medio ambiente”, indicó.
En materia educacional, mencionó conversaciones vinculadas a movilizaciones y beneficios como el programa Mi Primer PC, mientras que en el ámbito de las personas mayores identificó inquietudes relacionadas con los fondos de pensiones, las pensiones bajas y la PGU.
Según explicó, estos resultados permiten observar diferencias entre los asuntos que las autoridades buscan instalar en la agenda y las necesidades que las personas expresan en sus conversaciones cotidianas.
Costo de la vida y beneficios sociales: preocupaciones que también afectan a Magallanes
Durante la entrevista, Lawrence profundizó en el descontento que, según los análisis de Interpreta, se estaría manifestando en torno a las expectativas generadas durante la campaña presidencial y las medidas que posteriormente ha adoptado el Gobierno.
El director ejecutivo sostuvo que la percepción de incumplimiento de promesas y las preocupaciones económicas están contribuyendo a una evaluación crítica entre distintos sectores de la ciudadanía.
“Hay un descontento ahí importante que no lo habíamos visto también en años anteriores”, afirmó.
Para ilustrar esta situación, mencionó asuntos que afectan directamente a la Región de Magallanes, particularmente el costo de la calefacción y las preocupaciones relacionadas con el presupuesto y los programas sociales.
“Porque la gente finalmente hoy día lo que está ocurriendo es que se encuentra ya como una situación que es muy evidente, en donde esto no es lo que yo quería”, señaló al referirse a las expectativas que se habrían generado durante la campaña electoral.
Lawrence agregó que, mientras las comunicaciones gubernamentales pueden enfatizar la inversión y las noticias positivas, las personas evalúan la gestión a partir de sus experiencias cotidianas, como la capacidad de llegar a fin de mes, mantener el empleo y afrontar los gastos familiares.
“Entonces, mientras el Gobierno está hablando de inversión, de buenas noticias, se desconecta de la realidad del ciudadano común y corriente, el ciudadano de a pie, porque finalmente ve que está subiendo el costo de vida, ve que el desempleo es una realidad, que se están cerrando empresas, que la gente está quedando sin empleo, que el dinero no le está alcanzando para poder llegar a fin de mes y el Gobierno sigue con este relato desconectado de las personas”, sostuvo.
Sus declaraciones apuntaron a la importancia de considerar las preocupaciones que se manifiestan en las plataformas digitales como una fuente para comprender el estado de ánimo social, sin limitar el análisis a los mensajes institucionales o a los temas que las autoridades priorizan públicamente.
Redes sociales, algoritmos y polarización política
Otro de los ejes de la conversación fue la influencia de las plataformas digitales en la forma en que las personas se informan y participan en el debate público.
Lawrence explicó que las redes sociales se han convertido en espacios centrales de discusión política y social, desplazando parcialmente a los medios y lugares tradicionales donde se desarrollaba el intercambio de opiniones.
Sin embargo, advirtió que el funcionamiento de los algoritmos puede reforzar las ideas que cada usuario ya tiene, al mostrarle contenidos relacionados con sus intereses y preferencias.
“Y finalmente, el negocio de las redes sociales es que la gente pueda estar la mayor cantidad de tiempo en este espacio y ahí es donde se genera un problema importante, porque finalmente los algoritmos lo que van haciendo es que tú permanezcas más tiempo y empieza a mostrarte cosas que a ti te gustan, alterando tu percepción con respecto a la realidad”, explicó.
A juicio del director ejecutivo de Interpreta, este mecanismo puede producir una percepción distorsionada sobre las opiniones predominantes en la sociedad, ya que una persona puede interpretar que la mayoría comparte sus ideas cuando, en realidad, está expuesta a una selección limitada de contenidos.
El fenómeno también puede contribuir a la polarización, especialmente cuando las conversaciones digitales se convierten en la principal fuente de información política para los usuarios.
Lawrence recordó que durante el debate entre las opciones del Apruebo y el Rechazo en Chile se identificaron comportamientos anómalos en algunas cuentas que buscaban instalar determinados temas y generar una percepción de mayor respaldo del que efectivamente tenían.
Como ejemplo, mencionó un escenario en que, dentro de un universo superior a 500 mil usuarios, alrededor de mil cuentas podían concentrarse en posicionar una temática específica, influyendo en la percepción de la conversación general.
Su planteamiento fue que el volumen de publicaciones o la repetición de un mensaje no necesariamente reflejan el nivel real de apoyo de la ciudadanía a una determinada posición.
Desinformación y falta de alfabetización digital
La capacidad de identificar contenidos falsos, titulares engañosos o publicaciones que imitan la apariencia de medios de comunicación también fue parte del análisis.
Lawrence citó un estudio de Kaspersky realizado años atrás, según el cual el 73% de la población se informaba solamente a través de redes sociales. Durante la entrevista, precisó que esto no necesariamente significa que las personas ingresen a las cuentas oficiales de medios periodísticos, sino que muchas veces se informan directamente mediante los contenidos que aparecen en plataformas como Facebook o TikTok.
En ese contexto, advirtió que algunos usuarios se quedan únicamente con los titulares, sin abrir las publicaciones ni comprobar el origen de la información.
“Hoy en día la confianza que existe con respecto a distintas instituciones ha ido bajando de forma muy importante. Por lo tanto, esa confianza que tiene el usuario con respecto a la red social ha aumentado mucho”, indicó.
El director ejecutivo también señaló que existen cuentas y páginas que utilizan colores, tipografías y otros elementos gráficos similares a los de medios reconocidos, con el propósito de generar una apariencia de legitimidad.
A ello se suman contenidos que mezclan información verdadera con datos incompletos, afirmaciones engañosas o publicaciones creadas con fines humorísticos que terminan circulando fuera de su contexto original.
Para enfrentar este escenario, Lawrence consideró fundamental fortalecer la alfabetización digital, tanto para enseñar a identificar información falsa como para reconocer publicaciones que promueven el odio o la violencia.
“Y con respecto a la tercera edad, ahí también nosotros hemos hecho algunos programas de alfabetización digital en donde no solamente se le capacita para poder identificar aquellas cosas que son falsas, sino que también aquellas cosas que están incitando al odio”, explicó.
Asimismo, planteó que la formación debe comenzar desde el sistema escolar y mantenerse a lo largo de la vida, considerando que tanto las personas mayores como los jóvenes pueden estar expuestos a distintas formas de desinformación.
El desafío de las plataformas frente a los contenidos dañinos
Durante la conversación, Lawrence también cuestionó la capacidad y la voluntad de las grandes plataformas tecnológicas para combatir la desinformación, los mensajes de odio y la incitación a la violencia.
En su análisis, las empresas que administran estas redes tienen herramientas para identificar determinados contenidos, pero la aplicación de mecanismos de control también se relaciona con sus prioridades comerciales y las políticas internas que adoptan.
“Hay organizaciones de fact-checking acá en Chile, en Argentina, en Colombia, en Brasil. Hay, pero finalmente están siempre un paso más atrás”, señaló al referirse a los esfuerzos que se realizan para verificar información.
El ejecutivo comparó la detección de contenidos protegidos por derechos de autor con la dificultad para identificar otros mensajes perjudiciales, planteando interrogantes sobre los incentivos de las plataformas para intervenir en estos casos.
“Si yo, por ejemplo, subo una canción y Meta, con un segundo de esa canción, es capaz de detectar el copyright, ¿cómo no va a ser capaz, por ejemplo, de identificar la violencia, la incitación a la violencia, la incitación al odio o derechamente la desinformación?”, cuestionó.
Sus declaraciones apuntaron a la necesidad de complementar los esfuerzos de verificación con una mayor responsabilidad de las plataformas y políticas de educación que permitan a las personas reconocer los riesgos de los contenidos que consumen y comparten.
La comunicación digital como herramienta para las campañas políticas
La entrevista también abordó la transformación de las estrategias electorales a partir del uso de las redes sociales y de los datos que permiten conocer las preocupaciones de grupos específicos de la población.
Lawrence explicó que las herramientas digitales facilitan la difusión de mensajes dirigidos a audiencias determinadas, incluso en regiones o territorios específicos, sin que las candidaturas necesariamente deban recurrir a las formas tradicionales de campaña con la misma intensidad.
“En el mundo digital, finalmente, lo que te permite hoy en día es ser capaz de tomar una temática en particular de una región y, por ejemplo, hacer publicidad en esa región, o sea, ni siquiera tener la necesidad de asistir, de ir a hacer el puerta a puerta tradicional o de participar de debate, sino que llegar a través de las redes sociales para poder ya generar esa conexión con la ciudadanía”, explicó.
En ese escenario, sostuvo que conocer las conversaciones digitales permite identificar asuntos que preocupan a las personas y que pueden no estar siendo abordados por las autoridades o las candidaturas.
De esta forma, una estrategia política puede concentrarse en temas específicos de una región, utilizando mensajes capaces de conectar con las inquietudes locales.
Lawrence mencionó como ejemplo la estrategia digital del senador Franco Parisi, al referirse a su posicionamiento en regiones del norte del país.
“Entonces, el levantamiento de estos datos, poder entender qué es lo que la gente está hablando, que el Gobierno no lo está escuchando y yo conectar emocionalmente con ellos, va a hacer que el candidato que sea para poder tomarlo y, en el fondo, poder ampliarlo”, señaló.
El análisis planteó que la comunicación digital no solo ha modificado la manera en que la ciudadanía accede a información, sino que también ha transformado la competencia política, permitiendo que determinadas temáticas adquieran visibilidad a través de campañas segmentadas.
Interpreta y el seguimiento de la conversación pública
Interpreta desarrolla desde 2016 investigaciones sobre el comportamiento de las conversaciones en internet, abordando materias como democracia, migración, desinformación y violencia política de género, entre otras.
A través del Observatorio de la Democracia, la organización busca identificar coincidencias y diferencias entre los mensajes difundidos por las autoridades y los asuntos que las personas discuten de manera espontánea en los espacios digitales.
La sexta edición del informe, abordada durante la entrevista en Buenos Días Región, puso el foco en las narrativas que no están siendo recogidas por las comunicaciones gubernamentales y en las preocupaciones que atraviesan la conversación ciudadana, entre ellas educación, vejez, medioambiente, costo de la vida y beneficios sociales.
La autoridad defendió la legalidad del trayecto comercial al archipiélago y llamó a la serenidad ante las inquietudes manifestadas por Argentina.
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